Lentillas: el truco que sí funciona para evitar que las gafas se te empañen con la mascarilla

martes, 19 de mayo de 2020 de Vision Direct

Mujer con mascarilla y gafas empañadas

Es oficial: la mascarilla ya es obligatoria en el transporte público, en espacios cerrados y en la vía pública si no es posible mantener la distancia de seguridad. Antes de la crisis del coronavirus (Covid-19), las mascarillas sólo se recomendaban a personas con ciertas enfermedades o, en ocasiones, a aquellas con alergia al polen. A partir de ahora, parece que van a pasar a ser parte del paisaje cotidiano. Las mascarillas son un instrumento muy eficaz para protegernos y proteger a los demás del coronavirus. Sin embargo, los usuarios que necesitan correción visual han descubierto a la fuerza que, sorpresa, las gafas se empañan constantemente al hablar o al soltar aliento.

Seguro que estos días has leído multitud de artículos con trucos y consejos para evitar que esto ocurra. Hablaremos de ellos más tarde (spoiler: no siempre fucionan y algunos pueden rayar las gafas), pero ya te adelantamos que tenemos el truco definitivo: pasarte a las lentillas. Las lentes de contacto son fáciles de usar, muy eficaces y totamente seguras (también durante la pandemia). Como se ajustan directamente sobre el ojo, verás todo mucho más nítido y mejorará también tu visión periférica. Además, una vez puestas, no necesitas volver a tocarlas o reajustarlas en todo el día, proporcionándote toda la libertad que necesitas. Quien las probó lo sabe.

¿Por qué se empañan las gafas cuando llevas mascarilla?

Al respirar, el aire que soltamos está caliente y tiende a salir hacia arriba por la ranura entre la mascarilla y la cara. Al entrar en contacto con la superficie fría de las gafas, se condensa y se adhiere a ellas en forma de vaho.

Seguro que recuerdas situaciones en las que ocurre lo mismo, como cuando sacas algo del horno o al entrar en casa en invierno. Debido a la tensión que se crea en la superficie de las lentes, el vapor de agua tiende a quedarse pegado, a veces incluso después de limpiarlas con una toallita.

¿Funcionan los trucos para que no se empañen las gafas?

Mujer con mascarilla en casa

Las respuesta se encuentra a medio camino entre “a veces” y “mejor no lo intentes”. Empecemos por las básicas: ajustarte bien la mascarilla, hacerle una doblez o pegarla a la cara con un trozo de esparadrapo por la parte superior. Si bien pueden mejorar algo la situación y hacer que las gafas se empañen menos, los resultados van a ser imperfectos. Siempre va a quedar una ranura abierta, más grande o más pequeña, por la que el aire caliente puede escapar.

Los trucos que se aplican directamente a las gafas tampoco están exentos de problemas: seguro que has visto el vídeo del traumatólogo que recomienda usar jabón de pastilla por ambos lados del cristal. El problema es que las lentes de sus gafas son minerales y plomadas, mucho más resistentes que las que llevamos la gran mayoría de población. Si tú intentas hacer lo mismo, casi con total seguridad vas a terminar rayando los cristales. ¿Y funciona el mismo truco pero con jabón líquido? Bueno, sí y no.

El segundo problema de este sistema es que para evitar que se forme el vaho necesitas una capa de jabón sobre la lente. Si frotas demasiado el jabón, la capa desaparecerá y por tanto el vapor volverá a adherirse. Si no frotas mucho, la película de jabón permanecerá, sí, pero distorsionará la vista a través del cristal. Como ves, no es la panacea. ¿Por qué no ahorrarte todos estos experimentos y dar directamente el salto a las lentillas?

Las lentillas diarias, tus mejores aliadas

Cajas de lentillas

Las lentillas diarias, de usar y tirar, son la alternativa más práctica e higiénica. Olvídate de guardarlas en líquido, de aclararlas o de preocuparte por no perderlas. Estas lentes de contacto te proporcionan toda la libertad que necesitas para realizar cualquier tipo de actividad: desde el trabajo hasta el deporte al aire libre, pasando por las manualidades, la cocina o los juegos con los niños.

Al contrario que las gafas, las lentillas no se te resbalan por la nariz, ni tienes que ajustártelas o limpiarlas cada dos por tres. Tan sencillo como ponértelas, ponerte la mascarilla y listo, ¡claridad total y vista periférica perfectal! Al final del día, símplemente quítatelas y tíralas (¡siempre a la basura y no al baño!).

Si nunca has llevado lentillas, acude a tu especialista de confianza para que te haga una revisión oftalmológica y lleve a cabo la adaptación de las lentillas. Si tienes cualquier duda, ponte en contacto con nuestros asesores ópticos a través del chat web, en el 911 146 571 o en ayuda@visiondirect.es.

Cómo ponerse una mascarilla protectora de forma segura

  1. Lávate bien las manos con agua y jabón.
  2. Ponte las lentillas y vuélvete a lavar las manos si has tocado un bote de líquido o un blíster.
  3. Asegúrate de que la mascarilla no está rasgada e identifica ambos lados: La parte coloreada (verde o azul) es la que lleva el filtro y se coloca hacia el exterior; la parte blanca hacia el interior. La tira metálica debe quedar en la parte superior.
  4. Colócate la máscarilla utilizando las bandas elásticas de los laterales.
  5. Presiona la tira metálica para que se adapte a la forma de tu nariz.
  6. Asegúrate de que la mascarilla cubre la nariz y la boca hasta la barbilla, y de que no quedan huecos con la cara.
  7. Quítatela de atrás hacia adelante, otra vez con las gomas.
  8. Si se trata de una mascarilla desechable, tírala a la basura inmediatamente después de usarla. Si es reutilizable, lávala y déjala secar entre uso y uso. En ambos casos, vuelve a lavarte las manos tras quitártela.
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