Todo sobre graduar tu vista y la revisión oftalmológica

Optometrista y mujer en una revisión de la vista

Cuando notas que has perdido agudeza visual y te vas a graduar la vista o a realizar una revisión oftalmológica, te suelen realizar diferentes pruebas dependiendo de tus necesidades o tu estado de salud. Sin embargo, la mayoría de las revisiones de la vista normales y corrientes suelen consistir en lo siguiente:

  1. Una revisión general de tus ojos en la que el especialista te suele preguntar por tu vista, tu salud y tu estilo de vida
  2. Una graduación completa de tu vista para localizar posibles cambios en dioptrías y asegurar que ves correctamente
  3. Si quieres empezar a usar lentillas, tendrás que pedir otra cita para realizar una prueba
  4. Depende de cada caso, pero un examen ocular con tu oculista u oftalmólogo no suele durar más de 20 minutos.

¿Por qué las revisiones de la vista son tan importantes?

Una revisión de la vista es esencial para comprobar tu salud ocular y detectar cualquier cambio en tu graduación. Pero, además, las pruebas oftalmológicas pueden detectar multitud de enfermedades no directamente relacionadas con los ojos:

  • Diabetes
  • Hipertensión
  • Trastornos autoinmunitarios
  • Colesterol alto
  • Enfermedades de la tiroides
  • Tumores
  • Cáncer

¿Cada cuánto hay que revisarse la vista?

La primera revisión oftalmológica en niños suele hacerse en los primeros 6 meses de vida, y luego tienen lugar otras rutinarias con 1 año, con 3 años, 9 años… es una época en la que la vista evoluciona muy rápidamente y hay que prestar especial atención.

A partir de ahí, se recomienda que todas las personas mayores de 16 años se realicen una revisión oftalmológica cada 2 años, aunque esto puede variar dependiendo de si padeces alguna enfermedad o de tu edad. Si tienes más de 60 años, es recomendable revisarse la vista cada año, ya que a esas edades el riesgo de padecer enfermedades oculares es superior.

¿Por qué deberías acudir a una consulta oftalmológica?

Tus ojos sufren pequeños cambios de manera paulatina, y cualquier cambio en tu graduación, por pequeño que sea, puede tener un gran impacto en tu vista y tu salud. Esto es así también para las enfermedades oculares, ya que se van desarrollando sin que te des cuenta y son difíciles de detectar sin revisar tu vista. Por eso resulta tan importante que revises tu vista al menos cada dos años, no sólo por el bien de tu vista, sino por el de tu salud en general.

Recuerda siempre acudir a una consulta oftalmológica o a tu óptica de confianza en lugar de realizar tests de la vista online o tests de la vista caseros. Así te asegurarás de que llevas la corrección adecuada a tu graduación y tu vista sea la mejor posible.

Quiero empezar a llevar lentillas, ¿necesito otra cita?

En general, la sesión de adaptación a las lentillas suele requerir otra cita en la óptica aparte de la de la revisión de la vista. En el primer examen ocular te suelen proporcionar tu graduación para gafas, que no es la misma que la graduación para lentillas. Consulta más información sobre ponerse lentillas por primera vez, la adaptación y cómo escoger entre lentillas diarias o mensuales.

Letras para graduar la vista

1. Pre-examen: Entrevista y pruebas previas a la graduación

El pre-examen es simplemente una entrevista rutinaria, a veces con un dependiente de la óptica y otras con el oculista directamente, en el que hablaréis sobre tu salud y tu estilo de vida. Tendrás que responder preguntas parecidas a estas:

  1. ¿Tomas algunas medicación en este momento?
  2. ¿Te has graduado ya la vista con anterioridad? En caso afirmativo, ¿llevas gafas?
  3. ¿Padeces alguna enfermedad ocular o alguien de tu familia ha tenido enfermedades visuales hereditarias, como el glaucoma?
  4. ¿Tienes algún problema de visión o alguna preocupación relacionada con la vista en este momento?

A partir de aquí, la revisión consistirá en lo siguiente:

Comprobar tu presión intraocular con un tonómetro. El tonómetro es una máquina que lanza una pequeña corriente aire en el ojo y mide cuánto se ha aplanado la córnea. A partir de ahí, es capaz de calcular la presión del ojo e incluso detectar si hay riesgo de glaucoma. No te preocupes si parpadeas al recibir el "soplido", tu ojo se hidratará y será más fácil observar el ojo. Para comprobar el estado de los músculos del ojo te pedirán que enfoques distintos objetos en la habitación.

También es posible que saquen una foto del fondo de tu ojo gracias a la retinografía digital, con una cámara especial que permite visualizar el interior del ojo en alta resolución. De esta forma resulta más fácil realizar un seguimiento de tu salud ocular. A continuación calcularán tu graduación aproximada con un aparato llamado autorefractómetro. Esta máquina tiene un aspecto de ordenador antiguo y suele mostrar una imagen, como un globo aerostático al final de una carretera, que se acerca o aleja para ver cómo tus ojos se acomodan. De esta forma sugiere una graduación cercana a la tuya (tanto en miopía/hipermetropía como astigmatismo), que luego hay que "pulir".

Hombre en revisión oftalmológica

2. Graduación de la vista con el oculista u optometrista

La segunda parte de la consulta se dedica a graduar la vista y es normalmente la que más dura. En ella, el optometrista revisará tu vista de nuevo para asegurarse de que tu salud ocular es óptima. Para ello, es posible que utilice el retinoscopio, un pequeño instrumento que proyecta luz en tu ojo y permite al especialista observar con mayor claridad tu retina, tu córnea y los líquidos del interior de tu ojo.

A partir de ahí pasarás a la graduación en sí misma. Para ello tendrás que ponerte el foróptero, una especie de gafas grandes conectadas a una máquina que seguro que recuerdas de anteriores visitas. Con este instrumento, tendrás que leer las famosas letras con distintos tamaños mientras el óptico prueba distintas graduaciones para ambos ojos.

Recuerda, en esta consulta no hay respuestas correctas o incorrectas, tan sólo tienes que responder con sinceridad lo que ves y sientes. Si no ves las letras, dilo, si no estás seguro de con qué dos opciones ves mejor, dilo, si notas algo borroso, dilo. El objetivo es detectar cualquier posible cambio de dioptrías, y tu participación es importante para proporcionarte la mejor solución.

Máquina para graduar la vista

3. Preguntas más frecuentes de la revisión de la vista

¿Dónde puedo revisarme la vista?
Existen diversas opciones para hacerte una revisión oftalmológica y graduarte la vista: puedes acudir al oftalmólogo de la seguridad social, a un oftalmólogo privado o a una óptica.

Cómo pedir cita con el oftalmólogo de la Seguridad Social
Puedes hacerte una revisión de la vista por la seguridad social, a través del sistema de salud de tu comunidad autónoma. Puedes pedir cita para oftalmología a través de tu médico de cabecera, en el centro de atención primaria, o directamente con el centro de especialidades. Dependiendo de la comunidad en la que residas, también podrás pedir la cita por internet.

¿Cuál es el precio de graduarse la vista?
Si lo haces a través de la seguridad social, por supuesto, el precio de la revisión oftalmológica será gratuito. Si decides acudir a una consulta de oftalmología privada, el rango de precios puede variar entre profesionales, ciudades y hasta barrios. Igualmente, algunas ópticas puede que te cobren una cantidad por revisarte la vista, aunque muchas suelen ofrecer el servicio de forma gratuita ya que consideran que recuperarán ese dinero si después realizas una compra en su establecimiento, como unas gafas, por ejemplo.

¿Cómo conseguir una revisión de la vista gratis?
Como ya hemos comentado, es posible graduarte la vista gratis a través del oftalmólogo de la seguridad social. Además, algunas comunidades autónomas tienen convenios de colaboración con ciertas ópticas para ofrecer revisiones oftalmológicas gratuitas, y así aligerar las listas de espera de la seguridad social y priorizar casos más urgentes. Consulta con tu ambulatorio o médico de cabecera si existe un programa similar en tu lugar de residencia para graduarte la vista gratis.

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