Viajar con Lentillas

Preparar la maleta antes de un viaje puede ser estresante y suele requerir una planificación previa. Si eres usuario de lentillas esta planificación es aún más importante, para asegurarte de que, además de tus lentillas, llevas los productos necesarios para el cuidado de las mismas.

Prepárate

Las lentillas son el compañero perfecto para todo tipo de viajes, siempre y cuando recuerdes llevar todos los accesorios necesarios para cuidar de ellas correctamente. También es importante recordar seguir el patrón de uso y limpieza que te ha aconsejado tu óptico. Por ejemplo, si vas a coger un vuelo nocturno y no sueles dormir con lentes de contacto, debes quitártelas y guardarlas de forma segura, como haces habitualmente.

Paquetes de líquidos para viajes

Plane

Si usas lentillas mensuales o quincenales, recuerda añadir en tu equipaje los productos de limpieza necesarios para mantener tus lentillas en las mejores condiciones, además del estuche para guardarlas.

Las botellas grandes de líquido no se pueden llevar en cabina, acuérdate de guardarlas en la maleta principal si vas a facturar.

Los líquidos de tamaño viaje son una gran alternativa para llevar en cabina ya que están diseñados para cumplir con las normas aeroportuarias y poder llevarlo en tu equipaje de mano.

En el interior del avión, la presión del aire hace que los ojos se sequen y se sientan incómodos, especialmente en vuelos de largo recorrido. Llevar una pequeña botella de gotas para los ojos, puede ayudar a resolver este problema humedeciendo los ojos. De lo contrario, considera usar las gafas a bordo del avión y guardar las lentillas para cuando llegues a tierra.

Recuerda guardar en tu equipaje un par de lentillas de repuesto por si acaso las lentillas se rompen o dañan durante el viaje.

Considera usar lentillas diarias

Si vas a viajar durante mucho tiempo, ¿por qué no hablas con tu óptico acerca de las lentillas diarias? Te pueden ofrecer más libertad, ya que no requieren de la atención de las lentillas mensuales y quincenales y no exigen llevar líquidos para lentillas. Sólo tienes que deshacerte de ellas al final del día, lo que las hace perfectas para unas vacaciones sin preocupaciones.

Cuidado Solar

Recuerda llevar unas gafas de sol para proteger tus ojos de los dañinos rayos del sol. Si deseas que tus ojos descansen de las lentillas, utilizar gafas de sol graduadas es la alternativa perfecta, ya que te permiten ver correctamente mientras cuidan de tus ojos.

Lentes de contacto y protección UV

La protección de los ojos contra el sol es muy importante Algunas lentillas incluyen tecnología de bloqueo para proteger tus ojos de los nocivos rayos UV-A y UV-B. Sin embargo, no son el sustituto de unas buenas gafas de sol. Las lentillas Acuvue y algunas lentillas Biomedics ofrecen diferentes niveles de protección contra el sol. Acuvue Oasys y Acuvue TrueEye contienen algunos de los niveles más altos de tecnología de bloqueo UV del mercado. Las lentes de contacto TruEye pueden bloquear el 96% de los rayos UV-A y 100% de UV-B, mientras que Acuvue Oasys puede proteger tus ojos contra el 95% de los rayos UV-A y el 99 % de los rayos UV-B.

Si no estás seguro de si tus lentes pueden proteger tus ojos del sol, habla con tu óptico.

Aunque el tener protección UV es una ventaja adicional en las lentes de contacto, no es recomendable utilizarlas como única protección contra el sol ya que siempre es mejor usar gafas de sol. De hecho estudios recientes han demostrado que las lentes de contacto pueden proteger del sol ciertas áreas del ojo que las gafas no pueden y viceversa, por lo que la mejor opción es combinar el uso de lentillas y gafas de sol.

Cuidado con el agua

nadar con lentillas

Si vas a nadar o practicar algún deporte acuático, es muy importante proteger tus ojos correctamente, de lo contrario corres el riesgo de que las bacterias transmitidas por el agua puedan causarte una infección.

Si tienes pensado nadar habitualmente durante tus vacaciones, te aconsejamos que no uses lentes de contacto y que compres unas gafas de agua graduadas para proteger tus ojos.

Existen desagradables bacterias como la Acanthamoeba que pueden adherirse a las lentillas y causarte una grave infección. El agua también puede afectar la forma en que se ajusta la lente al ojo y te pude hacer sentir muy incómodo.

Si no puedes obtener un par de gafas de natación con graduación, la segunda mejor opción es utilizar unas gafas de natación sin graduación junto con lentes de contacto diarias. Así, con las gafas de natación evitas que el agua entre en tu ojo y con las lentillas diarias, reduces el riego de que las bacterias se depositen en la lentilla, ya que después de nadar las puedes tirar.