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Lentillas de verano: guía completa para el calor en España

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España tiene uno de los veranos más largos y calurosos de Europa, y eso significa playa, piscina, aire acondicionado y muchas horas de sol seguidas. Si usas lentillas, estos meses ponen a prueba tus ojos de una forma distinta al resto del año. El calor acelera la evaporación de la lágrima, el cloro y el agua salada pueden dañar tus lentillas, y el sol exige mucho más que unas simples gafas de sol.

En esta guía repasamos los principales retos de las lentillas de verano y cómo resolverlos, para que puedas disfrutar de la playa, la piscina y las vacaciones sin que tus ojos paguen el precio. 

Calor y sequedad: así afecta el verano a tus lentillas

Cuando sube la temperatura, tus ojos pierden humedad más rápido de lo habitual. La lágrima se evapora antes, y si a esto le sumas horas al aire libre, viento o playa, es fácil notar los ojos más secos, cansados o irritados hacia el final del día.

Este efecto es aún más marcado en España, donde el riesgo de síndrome del ojo seco aumenta notablemente en verano. Si notas picor, sensación de arenilla o visión borrosa intermitente mientras llevas tus lentillas, puede ser una señal de que tus ojos necesitan un extra de hidratación.

Lentillas en la playa y en la piscina

El agua, ya sea de mar o de piscina, nunca es un buen compañero para tus lentillas. El agua puede contener microorganismos, entre ellos la Acanthamoeba, capaces de adherirse a la lentilla y provocar infecciones oculares graves si entran en contacto prolongado con el ojo.

Por eso, lo más seguro es retirar tus lentillas antes de nadar, tanto en la playa como en la piscina. Si no es una opción para ti, las lentillas diarias son la alternativa más práctica: las usas una vez y las desechas, así que nunca corres el riesgo de reutilizar un par que haya estado en contacto con el agua.

Si accidentalmente entras al agua con las lentillas puestas, retíralas en cuanto puedas, límpiate bien las manos y sustitúyelas por un par nuevo antes de continuar el día.

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Protección UV: lo que tus lentillas no hacen por ti

La mayoría de las lentillas convencionales no ofrecen protección frente a los rayos UV, aunque muchas personas asumen lo contrario. Esto significa que, aunque lleves lentillas, tus ojos siguen expuestos a la radiación solar si no tomas otras medidas.

Las gafas de sol con protección UV siguen siendo imprescindibles en verano. Existen también lentillas con filtro UV, que añaden una capa extra de protección, aunque nunca deben sustituir por completo a unas buenas gafas de sol, ya que no cubren toda la superficie del ojo ni la piel del contorno.

Aire acondicionado y ojos secos: cómo evitarlo

España es uno de los países europeos que más recurre al aire acondicionado en verano, tanto en casa como en el trabajo, el coche o el transporte público. El problema es que el aire acondicionado reseca el ambiente y, con él, la superficie de tus ojos, lo que puede hacer que las lentillas resulten menos cómodas a lo largo del día.

Algunas formas sencillas de reducir esta sequedad:

  • Lleva contigo gotas hidratantes específicas para usuarios de lentillas y aplícalas cuando notes los ojos cansados.
  • Evita que el aire del climatizador te dé directamente a la cara; ajusta la salida de aire o tu posición.
  • Haz pausas para parpadear de forma consciente y completa, sobre todo si pasas horas frente a una pantalla con el aire acondicionado encendido. 
Las mejores lentillas para el verano

No todas las lentillas responden igual de bien al calor, el sudor y el contacto ocasional con el agua. Como norma general, las lentillas diarias son la opción más recomendable para los días de playa o piscina, ya que eliminas el paso de limpieza y desinfección y reduces el riesgo de contaminación.

Para el uso diario durante el resto del verano, las lentillas con un alto contenido de agua suelen ofrecer más comodidad en ambientes cálidos y secos, ya que ayudan a mantener la superficie del ojo más hidratada durante más tiempo. 

Consejos prácticos para el verano

Guarda estos cinco hábitos para cuidar tus ojos y tus lentillas durante los meses de más calor:

  1. Usa lentillas diarias en la playa o la piscina para evitar reutilizar un par que haya estado en contacto con el agua.
  2. Nunca te bañes con las lentillas puestas si puedes evitarlo, ni en el mar ni en la piscina.
  3. Lleva siempre contigo gotas hidratantes para aliviar la sequedad ocular durante el día.
  4. Usa gafas de sol con protección UV, incluso si tus lentillas ya incorporan filtro UV.
  5. Descansa la vista en las horas de más calor y evita frotarte los ojos con las manos sucias de arena o protector solar. 
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FAQ

Sí, puedes usar lentillas en la playa, pero lo más recomendable es optar por lentillas diarias y evitar meterte al agua con ellas puestas, ya que el agua salada puede contener microorganismos que dañan la lentilla y el ojo. 

Las lentillas pueden verse afectadas por el calor si se guardan mal, por ejemplo, en un coche al sol o expuestas a temperaturas muy altas durante horas, lo que puede alterar la solución de conservación. Guarda siempre tus lentillas y su líquido en un lugar fresco. 

Si te entra agua del mar con las lentillas puestas, lo más seguro es retirarlas cuanto antes, lavarte bien las manos y sustituirlas por un par nuevo antes de continuar usando lentillas ese día. 

Las mejores lentillas para el verano en España suelen ser las lentillas diarias para los días de playa o piscina, junto con lentillas de alto contenido en agua para el uso diario, ya que ayudan a combatir la sequedad propia del calor y del aire acondicionado. 

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