Es uno de esos mitos modernos que circulan en foros y rumores a medias: una idea tan absurda que, de tan extraña, parece creíble. Como esa que dice que las lentillas se derriten, especialmente cuando hace mucho calor.
Como todo buen mito, este también tiene algo de verdad: el temor, no del todo infundado, de que algo tan delicado como el ojo humano no pueda resistir ciertos factores externos. Así, quien se pone cada día una pequeña obra maestra de la ciencia de los polímeros, acaba temiendo que pueda derretirse a 35 grados a la sombra.
Si usas lentillas con frecuencia, o estás pensando en comprar lentillas online, tarde o temprano te toparás con esta historia. Entre testimonios personales, debates encendidos y consejos poco fiables, la línea entre ciencia y leyenda se difumina. Así que, vamos a aclararlo. Sigue leyendo para saber más.



